Casillas Conjugadas II. Oposición Corriente (Sistema Rectangular)

Por: Álvaro Galvis Aragón

Resumen

  

Continuando con el estudio de la teoría de las casillas conjugadas hoy les presento la segunda entrega que tiene por finalidad explicar la oposición corriente ó Sistema Rectangular. Es éste el sistema de casillas conjugadas más simple y más frecuente. Como lo podrán observar en el desarrollo de este articulo. si te gusto "Casillas Conjugadas" este articulo te gustara más....

 

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Es éste el sistema de casillas conjugadas más simple y más frecuente. Puede observarse en el diagrama.

Hallándose distribuidos los peones tal y como. Se indica en el diagrama (el blanco dispone de un tiempo de reserva), las casillas críticas son c5, d5, e5.

Las casillas conjugadas (llamadas cotidianamente como “oposi­ción inmediata y distante”) se ha­llan señaladas con idénticos números; en este sistema conjugado son siempre casillas del mismo co­lor, situadas unas frente a otras en la misma columna o en la mis­ma fila.

Las zonas principales en el cam­po de cada uno de los adversarios han sido limitadas por rectángu­los azules. A la derecha de estas zonas no pueden extenderse más, ya que, si el rey negro se hallase en la colum­na f, la victoria se conseguiría fácilmente continuando 1. b5, ab5; 2. a5.

Examinemos la posición Re3-­Rd6. Juegan las blancas y ocupan la oposición en la primera fila mo­viendo 1. Rd4, Y después de 1... Rc6, lo que decide es el movi­miento envolvente: 2. Re5, Rc7; 3, Rd5, Rd7; 4. Rc5, Rc7. Las blancas se han apoderado de las casillas críticas, pero la 'oposición ha pasado a poder del negro. Sin embargo, vuelve a ser conquistada inmediatamente moviendo 5. a5, después de lo cual el peón negro de a6 no tiene salvación gracias al tiempo de mas que tenían las blancas.

Hay que prestar especial aten­ción a este momento característi­co; al pasar el peón a a5 ha varia­do la distribución de casillas críticas como se muestra en el diagrama 2.

Hablando con toda exactitud; habría que decir que la variación tuvo lugar después de la jugada 2. Re5. Cuando el rey ocupa una de las casillas críticas, el sistema formado por estas casillas pierde su valor o es sustituido por otro. Esto tiene lugar también en el caso en que el rey, que se ha estado defendiendo hasta cierto instante, pasa a atacar a su vez. Ahora bien, lo más frecuente es que estas va­riaciones en el sistema de las casillas críticas sean producidas por el movimiento de los peones.

En el este diagrama, las casillas conjuga­das están distribuidas no en rec­tángulos, sino en cuadrados. A simple vista puede parecer que no hay diferencia alguna entre ambos casos, puesto que lo que decide es la misma oposición. Pero la reali­dad es que en este último caso lo único que tiene valor es la oposi­ción inmediata (la línea avanza­da).

Se dan, claro está, situaciones en las que hay que seguir riguro­samente la oposición distante; por ejemplo, cuando es necesario de­fenderse en ambos flancos (en este caso, las casillas d4 y d8 de­berán señalarse con el numero “4”. Pero en contraposición a esto se conocen posiciones en las que las zonas principales no se hallan si­tuadas siguiendo un estricto or­den simétrico, sino en zigzag. Todo lo dicho nos obliga a consi­derar el sistema «cuadrado» de conjugación como un tipo especial que se diferencia de la oposición corriente. (Los numerosos ejem­plos que estudiaremos en nuestra si­guiente entrega de casillas conjugadas servirán de confirmación a lo expuesto en este párrafo).

Si en la posición Re3-Rd6 le toca jugar al negro, hacen tablas mediante: 1... Re7! (pero de nin­gún modo 1... Re5?, a causa de 2. Rd3, Rd5; 3. Rc3, Y las ne­gras pierden la oposición debido a la imposibilidad de alcanzar la casilla c5); 2. Rd4, Rd6; 3. Rc4, Rc6. Ahora, 4. a5 es inútil: las blancas no han conse­guido ni siquiera apoderarse de las casillas críticas en la quinta fila y tanto menos podrán hacerse con las nuevas de la sexta.

En la posición Re2-Rd8, las blancas ganan si les toca jugar: 1. Rd2!, convirtiendo gradualmente la oposición distante en inmediata, Cuando el rey negro se sitúa en la columna c, el rey blanco realiza un movimiento en­volvente a través de la columna d, con la particularidad de que, co­mo ya se dijo en la «Introduc­ción», el conservar las casillas rectangulares», es decir, la elección de escaques blancos o negros, no influye en absoluto en la posi­ción 1.

El sistema conjugado que aca­bamos de analizar es tan sencillo que, claro está, en la práctica no es preciso recordar signo ni cifra alguna. El haber hecho uso de ellos en nuestra exposición, tenía por objetivo hacer más visible la distribución de las zonas principa­les, así como subrayar la afinidad característica de las casillas sepa­radas por una fila (esto es muy importante y haremos uso de ello más adelante).

 

 

 

En el diagrama 3 los puntos críticos son c5, c6, c7, c8. De acuerdo con esto se poseen dos fi­las principales (la sexta y la sép­tima), teniendo las blancas dos fi­nales posibles, a elección, para ganar.

Como el escaque b4 es inacce­sible al rey negro, éste se ve obligado a pasar a la sexta horizontal en su primera jugada. Entonces el rey blanco ocupa en ella la oposi­ción (lo que decide la partida).

Por el momento debe quedarse en 'la quinta horizontal, siendo la única posibilidad de hacerlo el jugar 1. Rf5.

La continuación es muy sencilla: 1... Rb6 (1... Ra6; 2. Re6); 2. Rf6, Rb7; 3. Rf7, Rb8 (o bien, 3... Rb6; 4. Re8); 4. Re6, Rb7; 5. Rd7, Rb6; 6. Rf8 (esto es más sencillo que 6. Rd6 Y 7. Rc5) y ganan.

Zakman consideraba que la cap­tura del peón negro en c5 antes de haberlo sido el de c6 conduce la partida a tablas (este error se man­tiene hasta la fecha en ciertas pu­blicaciones), por lo que jugaba 4... Rc7; 5. Re7, Rc8; 6. Rd6, Rb7, esperando el lance 7. Rc5. Es indudable que la jugada más sen­cilla para ganar es 7. Rd7; sin em­bargo, es perfectamente posible jugar 7. Rc5, Rc7; 8. Rb4, Rb6; 9. c5 +! (y no 9. Ra4?, P4A, tablas), y 10. Ra4, o bien, 8... Rd6; 9. Ra4, Rc5; 10. Rb3, Rb6; 11. Rc3, c5 (Rc5); 12. Rd3 y ganan.

 

Situemos los reyes en g5 y en b8. Para esta posición el resultado depende del turno de jugar (de quien sea el primero que ocupe una de las filas princi­pales).

Si les toca jugar a las blancas, es clara que sigue 1. Rf6, acer­cando el rey a los peones; en caso de que el rey negro vaya a la sép­tima fila, las blancas ocupan in­mediatamente en ella la oposición decisiva.

Si, por el contrario; les toca ju­gar a las negras, éstas hacen ta­blas mediante 1... Rb7, a7, y en caso de que el rey blanco entre la sexta fila, las negras ocupan en ella la oposición que las salva. Es importante señalar que se consi­guen también tablas jugando 1... Rc7 (c8), 'ya que ocupando uno de los escaques d6 ó d7, el negro tiene la posibilidad de jugar con­tra el peón de c4; por ejemplo: 1... Rc8, 2. Rf6, Rd7; 3. Rf7, Rd6, Y no se puede mover 4. Re8, a causa de 4... Re5.

El estudio de Zakman tuvo éxi­to en los tiempos en que aún no se veía claramente qué es la fila principal y lo que significa el ocu­par en ella la oposición. El no comprender a fondo la esencia de la oposición distante explica asi­mismo la utilización totalmente a destiempo del método de las casi­llas conjugadas que se encuentra en muchos libros de aprendizaje.

Hay que tener en cuenta que el empleo de este método cuando no existe una razón real que lo jus­tifique, no hace más que compli­car la solución y desacreditarlo. Los enemigos de este método han hecho con frecuencia alusión a desafortunadas explicaciones, co­mo la que acabamos de reseñar, en el tercer diagrama, creyendo de este modo demostrar la inutilidad del método conjugado.

 

 

 

Para resolver la siguiente posición (diagrama 5) el numerar las casillas. (Oposición simple) es tan poco necesario co­mo en el diagrama anterior. Aquí se da con el solo objeto de poder comparar con el primer diagrama, a fin de demostrar que la disposición Vertical de las zonas principales es análoga a la hori­zontal.

Por otro lado el ganar el peón negro d5 no da nada, ya que a Rd5 sigue Rd7; Rc5, Rc7; d5, Rd7, y mientras el blanco se dedica a cap­turar los peones doblados, las ne­gras tienen tiempo de suprimir el peón “D” Y ocupar con el rey la casilla c8.

La clave de este estudio reside en que, en primer lugar, hay que capturar los peones doblados y sólo después de esto el peón ne­gro d5. Esto se puede conseguir apoderándose de la oposición en las filas principales (sexta y sép­tima). De ahí el que, lo mismo que en la posición anterior, se deba jugar 1. Rf5, Rc6; 2. Rf6!, Rc7; 3. Rf7! (sólo después de esta jugada se puede comenzar el movimiento envolvente; a 3. Re5? sigue 3... R2A!), 3... Rb8; 4.Re6, Rc7; 5. Re7!, Rc6; 6. Rd8, Rd6; 7. Rc8, Rc6; 8. Rb8, Rb6; 9: Ra8 y las blancas ganan.

No debe perderse de vista que 1. Rh5 quita la oportunidad de ganar. Es cierto que las blancas conquistan la oposición, pero per­miten al negro amenazar al peón 4D, por ejemplo: 1. Rh5?, Rc6; 2. Rg6, Rd6; 3. Rf6, Rd7, Y resulta inútil 4. Re5 a causa de 4... Re7, mientras que después de 4. Rf7, Rd6 no se puede 5. Re8, debido a 5... Re6. Así pues, las casillas d6 y d7 salvan a las negras, lo que deter­mina el posible grado de aleja­miento del rey blanco de los peo­nes en posiciones semejantes (compárese con el diagrama 3).

 

 

Moraviets, 1955 (según Botvinnik); ventaja blanca. 1. Rg5!, Ra7 (1... Rb7; 2. Rf5; o bien, 1... Rb8; 2. Rf6); 2. Rg6!, Ra7; 3. Rf6 y ganan. He aquí una feliz aplicación del estudio anterior.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Además de la oposición ordina­ria, en este diagrama se desempeña un gran papel la distribución de las casillas conjugadas cerca del peón ne­gro g6. La posición Rg5-Rg7 (y la Rh6-Rf6)-que en sí es inofensiva para el negro--, se convierte para ellas en un zugzwang decisivo a causa de poseer las blancas el tiempo de reserva de b3-b4. Por cuanto las casillas f4-f6 se hallan conjugadas una respecto a la otra, es fácil de terminar el tercer par de casillas conjugadas: g4-f7. Esto nos permite ver claramente la clave de la solución: a dos casillas con­jugadas adyacentes de las blan­cas (f3 y g4) corresponde un solo escaque (f7) a las negras.

1. Re3, Re5; 2. Rf3, Rf5; 3.Rg3, Re6 (3... g5; 4. h5; o bien, 3... Rf6; 4. Rf4); 4. Rg4!, Rf7; 5. Rf3!, Re7; 6. Re3!, Rf7, (6... Rd7, 7: Rf4); 7. Rd4, Re6; 8.Re4, Rd6; 9. Rf4, Re6; 10. Rg5, Rf7; 11. Rh6, Rf6; 12. b4! (en este momento precisa­mente si jugaran 12. Rh7?, entonces 12... g5!, tablas); 12... Rf7; 13. Rh7, Rf6; 14. Rg8, Rf5; 15. Rf7 (g7) y ganan.

 

En este ejemplo se han entrela­zado el sistema de la aposición or­dinaria con un sistema que exa­minaremos más adelante. Sin em­bargo, la influencia de este último sistema se hace notar únicamente en la lucha por la oposición, sien­do esto precisamente lo esencial de esta posición.

 

 

 

 

K. Ebersz, 1941; el blanco tiene ventaja. Si en el diagrama anterior la zona principal tenía un “complemento”, aquí, por el contrario, se nos apa­rece en forma irregular (incom­pleta), debido a que ciertas casi­llas son inaccesibles a las negras: a los escaques del blanco g6, g7, g8, corresponden los del negra e6, e7, e8, pero para la casilla blanca h6 el negro no tie­ne “con qué oponerse”. 1. Rg7, Re7; 2. Rh6!, Rf7; 3.Rh7, Re6; 4. Rg6, Re7; 5. Rg7, Re8; 6. Rf6, Rf8; 7. e6, d6; 8. E7+, Re8; 9. Rg6, Re7; 10. Rg7, Re8 (10... Re6; 11. Rf8); 11. Rf6, Rd7; 12. Rf7 Y ganan.

 

 

 

 

Krilov-Runza, 1951; juegan las blancas. 1. Ra7! (y no 1. Rb7?, Rd7; 2. Rb8, Rc6; 3. Rc8, Rc5; 4. Rc7, Rd4 y ganan); 1... Re6; 2. Rb8!, Rd5 (o bien, 2... Rd7; 3. Rb7, Rd8; 4. c6); 3. Rc7, Rc5; 4. Rd7 y las ganan se llevan la victoria.                              

Bibliografía

Este artículo fue fundamentado en el fascinante libro: Finales de peones, I. Maizelis, capitulo VII

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Comentarios: 4
  • #1

    Alvaro Galvis (sábado, 05 junio 2010 16:31)

    proximamente "casillas conjugadas III"... espero les halla gustado!!!

  • #2

    jose felipe petro (domingo, 27 mayo 2012 10:54)

    muy importante tema!!!

  • #3

    Derrick (sábado, 21 julio 2012 20:03)

    I was looking for something similar, I am very grateful you have shared this subject

  • #4

    jorge (miércoles, 07 diciembre 2016 14:23)

    Excelente. Pero espero el III aporte. Ademas no hay que olvidar que en el aporte I cuando se explica el segundo diagrama el rey blanco tiene dos amenazas tanto entrar en d6 como entrar en b6 para ganar. Finalmente se gana entrando en b6